diumenge, 19 de febrer de 2012

HISTORIA DE UNA ANATOMÍA. Francisca Aguirre


Francisca Aguirre
 Aquesta  poetessa és quasi desconeguda al gran públic i hem llegit el seu llibre Historia de una anatomía (Nacional de Poesia del 2011 rebut en novembre passat) i ens alegra molt, moltíssim, coneixer una poesia honesta sense artificis en una veu femenina i universal.
Francisca Aguirre Historia de una anatomia. Poesia Hiperion 2010
Premio Nacional de poesia 2011 (Nov 2011)
Repleguem algunes frases de l’entrevista que publicà Europa Press en Noviembre del 2011 quan va rebre el Premio Nacional de Poesía.
"La poesía es el paño de lágrimas de las personas con cierta sensibilidad"
"En mi caso, la poesía ha sido la gran consoladora, yo me he hinchado a leer a César Vallejo o a Garcilaso y a llorar a tumbos con ellos"
“El cuerpo es el inventor del alma”. Amb aquesta cita d’Octavio Paz  l’autora d’Historia de una anatomía ens recorda que “si enferma el cuerpo, se enferma el alma”.
"Lo fascinante en verdad es el cuerpo. Esto que somos, aquello que nos da armazón, es lo que nos da esos mecanismos tan extraños que identificamos con emociones. Aquellas por las que somos capaces de crueldades tremendas y de gestos asombrosos. Además, el cuerpo es el que nos da lugar y cita en el mundo",

“De pronto te das cuentas de que el poema maneja lo intangible y el mundo de la emoción”.

“Los libros son un abrigo capaz de resguardar a cualquier cuerpo del frío”.
"Este poemario es  un recorrido por mis vivencias y emociones, pero en el que también circula algo de humor negro; y, sobre todo, es una defensa del cuerpo humano". "Incluyo en el libro una cita muy expeditiva del premio Nobel Coetzee que es muy significativa y que dice:  un cuerpo dice la verdad. No siempre, ni a la primera, pero siempre es el cuerpo el que dice la verdad'".
"Mi única universidad fueron los libros y los libros de viejo",

Francisca Aguirre, de formació autodidacta, ha guanyat nombrosos  premis literaris entre els que està el premi de poesía Leopoldo Panero pel seu llibre 'Ítaca', obtingut  en els 70; el Premio Galiana, guanyat en 1994, per el seu llibre de relats 'Que planche Rosa Luxemburgo', el Premio María Isabel Fernández Simal per 'Pavana del desasosiego', que va conseguir en 1998 i  ‘Nanas para dormir desperdicios' que fou  Premio Ciudad de Valencia.

(3 poemas del libro)
EL PENSAMIENTO
Una limosna para el pensamiento
una pobre limosna a esa desdicha
que alguien nos regaló seguramente
sin caer en la cuenta de que un día
no íbamos a saber qué hacer con el regalo.
Una limosna para el pensamiento
para esa desazón que nos acosa
que pregunta sin tino y sin medida.
Pero nadie responde no hay respuestas.
Una limosna para el pensamiento
un óbolo para la incertidumbre que nos cubre
una ayuda un auxilio una palabra.


LA PIEL
Lo de la piel es realmente asombroso.
Es sorprendente que una cosa tan fina
sea capaz de co tener algo
tan inquietante
como lo es el cuerpo humano.
Pareciera que al primer embate la piel
ese tejido tan precario y frágil
caería hecho pedazos
o más bien
hecho polvo.
Pero lo cierto es que resiste
lo verdaderamente raro
es que la piel
resiste más que el corazón
o la cabeza.
A veces las palabras
nos entierran el corazón.
A veces la cabeza nos envenena el corazón.
Pero la piel aguanta
se tiñe de escarlata
y aguanta
le rechinan los poros
pero aguanta.

Es como una armadura
un pequeño telón que nos defiende
contra el dolor que intenta destruirnos.

LA ESPERANZA
No creo que pudiera decir exactamente cuántas veces dentro de mi
recorriendo mis entrañas
ha respirado o latido o gritado o temblado
esa cosa que llamamos esperanza
ese fluido desazonador
que nos convierte en seres anhelantes
en criaturas que zozobran
que tiemblan y no saben hacer otra cosa
que mirar en todas direcciones
confiando en que el destino no los defraude.
La de veces que me he sentido rehén
de una cosa tan intangible como la esperanza.
Y el ahogo que nos clausura por dentro
cuando la esperanza no contesta
o nos vuelve la espalda
delicada y decisivamente.
En qué lugar de nuestro cuerpo
nace y muere
esa flor venenosa
que siempre está dispuesta
a cantarnos la balada de lo imposible.
Deberíamos inventar una vacuna
aunque daría igual porque
como todos sabemos
la esperanza es lo último que se pierde.